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GuíasÚltima actualización: 2 de noviembre de 20268 min de lectura

Cómo planificar la semana: revisión y plan semanal en 30 minutos

Para planificar la semana, reserva de 20 a 30 minutos una vez por semana, normalmente el viernes por la tarde o el domingo por la noche, y haz cuatro cosas en orden: revisa la semana pasada, mira los compromisos fijos de la próxima, elige dos o tres prioridades que te acerquen a tus objetivos y dale a cada una bloques de tiempo aproximados en días concretos. No programes cada hora. El plan semanal decide qué importa y más o menos cuándo; el plan de cada mañana decide la hora exacta.

Por qué planificar por semana

Un día es demasiado corto para planificar trabajo de verdad. Un proyecto que necesita seis horas no entra en ningún día suelto, y un día que sale mal no tiene adónde mandar lo que no pudo hacer. Un mes es demasiado largo: para la tercera semana, el plan describe otro mes. La semana es la unidad en la que el trabajo grande se puede repartir entre varios días y un martes malo todavía se arregla el jueves.

Planificar la semana también detecta choques cuando todavía puedes hacer algo: dos entregas el mismo jueves, un viaje que se come el miércoles, un día con cinco horas de reuniones. Y es donde los objetivos se convierten en tareas. Sin este paso, el plan diario tiende a llenar cada día con lo más urgente, y lo que importa pero no tiene fecha nunca encuentra lugar.

La sesión de un vistazo

Elige un horario fijo y ponlo en tu calendario como evento que se repite. El viernes por la tarde funciona bien para el trabajo: tienes la semana fresca y te vas sabiendo cómo empieza el lunes. El domingo por la noche le sirve a quien planifica trabajo y vida personal juntos. El lunes a primera hora es el plan B, no lo habitual, porque los lunes por la mañana suelen llenarse solos. Ten abiertos el calendario, tu lista de tareas y tus objetivos, y cuenta con que las dos o tres primeras sesiones lleven más bien 45 minutos.

Los cuatro pasos de una sesión de planificación semanal
PasoTiempoLa pregunta que responde
1. Mirar atrás5 a 10 min¿Qué pasó y qué quedó suelto?
2. Mirar adelante5 min¿Qué está fijo la semana que viene?
3. Elegir prioridades5 a 10 min¿Qué haría que esta semana valga la pena?
4. Reservar tiempo5 min¿Cuándo se hace cada prioridad?

Paso 1: revisa la semana pasada

Empieza por lo que ya pasó, porque te dice cuánto entra de verdad en una semana tuya.

  • ¿Qué terminaste? Repasa el calendario y las tareas completadas y anota dos o tres cosas que cerraste. Lleva un minuto y corrige la sensación de que nada avanzó.
  • ¿Qué no, y por qué? Para cada prioridad que no salió, nombra el motivo: era demasiado grande, no era tan importante o la semana se llenó de interrupciones. Cada motivo tiene su arreglo: dividirla, soltarla o planificar menos.
  • ¿Cómo te fue con las estimaciones? Si planificas tres prioridades y terminas una por tercera semana seguida, planifica dos. Mirar atrás es lo que vuelve realista un plan semanal.
  • ¿Qué quedó suelto? Notas de reuniones, mensajes que debes, cosas que prometiste al pasar. Convierte cada una en una tarea con fecha, o bórrala.

Paso 2: mira la semana que viene

Recorre el calendario de la próxima semana día por día: reuniones, entregas, viajes, citas médicas, actividades de los niños, cumpleaños. Para cada día, calcula cuántas horas quedan de verdad libres para trabajo concentrado. Un día con cuatro horas de reuniones casi nunca tiene trabajo profundo, solo tareas pequeñas, y es mejor saberlo el viernes que descubrirlo el miércoles.

Después echa un vistazo dos o tres semanas más adelante. Una presentación el día 20 necesita que empieces esta semana, y este es el único paso en el que lo vas a notar.

Paso 3: elige 2 o 3 prioridades ligadas a tus objetivos

Mira cada objetivo en el que estás trabajando y pregúntate: ¿cuál es el paso de esta semana que lo haría avanzar? De esos, elige dos o tres. Esas son las prioridades de la semana, y todo lo demás es secundario.

  • Escríbelas como resultados, no como actividades. "Mandarle al editor el primer borrador del capítulo 3" se puede terminar. "Avanzar con el libro", no.
  • Que cada una lleve de 2 a 6 horas. Si es más pequeña, es solo una tarea. Si es más grande, divídela en una parte para esta semana y otra para después.
  • Como mucho tres. Cinco prioridades semanales son una lista de tareas con otro nombre.
  • Incluye la vida, no solo el trabajo, si ahí hay un objetivo que importa: salir a correr tres veces, llamar a tu mamá, los papeles de los impuestos.

Si tus objetivos son vagos ("estar más sano", "hacer crecer el negocio"), este paso se va a sentir difícil. Es un problema del objetivo, no del plan, y en cómo convertir objetivos en tareas explicamos cómo dividirlo en pasos.

Los objetivos en Superhive, cada uno con su progreso y los días que faltan: la lista que conviene mirar en el paso 3.
Los objetivos en Superhive, cada uno con su progreso y los días que faltan: la lista que conviene mirar en el paso 3.

Paso 4: resérvale tiempo a cada prioridad

Ahora dale a cada prioridad tiempo en días concretos, en tus mejores horas. No estás planificando cada hora. Estás reservando los bloques que las prioridades necesitan, para que las reuniones y los pedidos chicos no se los coman. Ponlos en el calendario, deja los detalles para el plan de cada mañana y deja sin planificar media jornada hacia el final de la semana para lo que se atrase.

Un ejemplo. Las prioridades son: entregar la propuesta al cliente (unas 5 horas), preparar el taller del jueves (unas 3 horas) y salir a correr tres veces, por un objetivo de salud.

Una semana con sus bloques de prioridades
DíaYa fijoBloques de prioridades
LunesReunión de equipo de 10:00 a 11:00Correr a las 7:00; propuesta de 14:00 a 16:00
MartesNadaPropuesta de 9:00 a 11:00; preparar el taller de 14:00 a 15:30
MiércolesReuniones de 10:00 a 14:00Correr a las 7:00; preparar el taller de 8:30 a 10:00
JuevesTaller de 10:00 a 12:00Repaso final de la propuesta de 14:00 a 15:00 y envío
ViernesPlanificación semanal a las 16:00Correr a las 7:00; libre de 13:00 a 16:00 para lo atrasado

El miércoles tiene cuatro horas de reuniones, así que solo recibe el bloque corto que tiene que pasar antes del jueves. El viernes por la tarde queda libre a propósito. Si la semana sale según lo previsto, se usa para lo siguiente de la lista; si no, es donde la semana se recupera.

Una semana en la app web de Superhive, con las tareas como bloques a lo largo de los días.
Una semana en la app web de Superhive, con las tareas como bloques a lo largo de los días.

Cómo sostener el plan hasta el viernes

  • Empieza cada día desde el plan semanal. El plan de la mañana ubica primero el bloque de prioridad del día y después completa el resto.
  • Revisa el miércoles. Cinco minutos: ¿alguna prioridad está en riesgo? Si es así, mueve un bloque, achica el alcance o pide más tiempo ahora, cuando pedirlo todavía cuesta poco.
  • Si la semana explota, protege una. Una crisis que se come tres días igual deja lugar para una prioridad si cuidas sus bloques. Pasa las otras a la semana siguiente a propósito en lugar de dejar que se diluyan.
  • Cierra cada día. Un breve ritual de cierre de jornada pasa lo pendiente a un día concreto, así la revisión del viernes parte de una lista honesta.

Cuando la planificación semanal falla, casi siempre es por uno de los pasos hecho al revés: saltarse la revisión, elegir seis prioridades o elegirlas sin reservarles tiempo.

El plan semanal responde qué importa y más o menos cuándo. El plan diario responde la hora exacta. No le pidas a uno el trabajo del otro.

Papel, calendario o una app

Para empezar alcanza con un cuaderno y tu calendario: las prioridades en papel y los bloques en el calendario. La fricción es que objetivos, tareas y calendario viven en tres lugares, y parte de cada sesión se va en copiar de uno a otro.

Superhive los tiene juntos. Cada objetivo tiene sus hitos, un ritmo y las tareas que cuelgan de él, así que el paso 3 parte de una lista que ya existe. El calendario muestra las próximas dos semanas con las tareas y los eventos de cada día, la app web despliega la semana en bloques en una pantalla más grande y la pantalla de progreso te da un puntaje semanal de momentum comparado con tus propias semanas anteriores, un buen punto de partida para la revisión. Todo eso está en el plan gratuito.

Preguntas frecuentes

¿Qué día es mejor para planificar la semana?

Para casi todos, el viernes por la tarde o el domingo por la noche. El viernes funciona mejor para el trabajo porque la semana sigue fresca; el domingo le sirve a quien planifica trabajo y casa juntos. El mejor día es el que vas a sostener, así que ponlo en el calendario.

¿Cuánto tiempo debería llevar la planificación semanal?

De 20 a 30 minutos cuando ya es un hábito. Las primeras sesiones suelen llevar 45 minutos, porque hay más cosas para ordenar.

¿Qué diferencia hay entre la revisión semanal y la planificación semanal?

La revisión mira hacia atrás: qué se hizo, qué quedó suelto, cómo resultaron tus estimaciones. La planificación mira hacia adelante y fija las prioridades de la semana. La revisión semanal que popularizó David Allen en Organízate con eficacia incluye las dos, y hacerlas en una sola sentada, primero la revisión, funciona bien.

¿Cuántas prioridades debería tener por semana?

Dos o tres. Cada una debería llevar de 2 a 6 horas y estar escrita como un resultado que se puede terminar, por ejemplo "mandarle el borrador al editor".

¿Qué hago si me salto la sesión de planificación?

Haz una versión de 10 minutos el lunes por la mañana: revisa el calendario de la semana y elige una prioridad. Un plan corto es mejor que ninguno, y la sesión completa puede esperar a la semana siguiente.

¿Tengo que planificar cada hora de la semana?

No. Reserva bloques para tus prioridades y algunas tandas de tareas pequeñas, y deja el resto al plan de cada día. Una semana planificada hora por hora se rompe el lunes.